
¿Te has parado a pensar alguna vez qué es realmente lo que te da felicidad?
Lo digo en serio.
Obviamente, la concepción de felicidad no es igual para todas las personas. Algunas tienen muchas cosas, no las valoran y continuamente están buscando más. Otras, en cambio, tienen poco y son felices como están.
¿Quién tiene la razón?
Depende, ¿o no?
Puede que te sientas más identificado con el primer tipo de persona: las que quieren más y más. Perfecto, no pasa nada. Es tu elección. Disfruta a tu manera.
O, sin embargo, puede que te sientas más identificado con el segundo tipo de persona: las que se conforman con lo que tienen. Perfecto también. Disfruta de tu elección.
Oye, ¿y no hay un término medio?
No, no hay uno, sino infinitos.
¿Por qué?
Porque cada persona es un mundo y es libre, en principio, de tomar la elección que quiera, sea ésta todo lo intermedia o extrema que quiera.
Pero hay otro matiz muy importante:
La gente cambia a lo largo de los años, ¿no? Normalmente vas cambiando con el paso del tiempo. No es lo mismo ser un adolescente, con las hormonas a flor de piel, que un joven recién emancipado del hogar paterno, que una persona adulta, con o sin pareja, con o sin hijos, con o sin trabajo… y un largo etc.
Puede que te preguntes que a dónde quiero llegar con toda esta reflexión.
Te lo digo ahora mismo.

No permito que nadie me limite. No me limito a

Cuanto menos cree la gente en mí, más creo YO

Puedes terminar la carrera y las piernas te dolerán durante

Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las